Paseando con malosaurios
Escrito por David Peña • 1 Mayo 2009 • Categorías: Artículo de Portada, Ediciones, Mayo 2009, TestimoniosDiviértase un poco con este relato de mi hijo Carlos David, mejor conocido como Toto, y permítanos quitar lo ceremonioso de otras narraciones. Estoy seguro de que algo bueno emergerá.

Esta es una historia que quiero contarles y quiero hacerlo a mi manera. Espero que a ustedes les parezca divertida. Para ella utilizaré a mis amigos los dinosaurios, pues soy un gran admirador de ellos, por lo que les adelanto que todos éstos son personajes ficticios que dan vida a mi relato.
Toto
Un enfermo lisosomal se acerca
Había una vez un enfermo lisosomal que llegó a su institución de salud buscando la atención para el raro padecimeinto que sufría. Como él no sabía exactamente que tenía, llegó entre temeroso y tímido a pedir que se le atendiera. A este enfermo le llamaré Lisosomasaurio.

Lisosomasaurio (nombre real: Parasaurolofo)
Un servidor público de la institución de salud lo atiende
Para la mala suerte del Lisosomasaurio, el primer servidor público que lo atiende es uno prepotente, abusivo, negligente y tonto. A este personaje lo llamaré Burocratasaurio.

Burocratasaurio (nombre real: Carnotauro)
Un trabajador social es el siguiente enlace de mi enfermo
El Burocratasaurio envía a nuestro amigo enfermo con otro tipo de funcionario. A este nuevo personaje lo llamaré Complicesaurio. Él es el encargado de retardar todo lo posible el ya de por sí lento camino que tienen que recorrer todos los Lisosomasaurios para ser atendidos.

Complicesaurio (nombre real: Masiakasaurio).
El paciente lisosomal encara al médico que le es asignado
Este personaje lo llamaremos Hipocratesaurio y es el doctor de mi amigo. Él, en muchas ocasiones, da una esperanza falsa que ayuda a retardar el penoso camino de mi amigo lisosomasaurio. Casi nunca los Hipocratesaurios están comprometidos realmente con su paciente, y este caso no es la excepción. Por ello, cuando el Lisosomasaurio se da cuenta de que todo el camino recorrido hasta ahora y los personajes con los que se ha topado no le han ayudado en nada a su problema de salud, es entonces cuando recurre al más alto funcionario del hospital donde es atendido.

Hipocratesaurio (nombre real: Estiracosaurio).
Aparece el director del hospital de la institución de salud
Al Arrogantesaurio, un dinosaurio con el que tiene que lidiar ahora el Lisosomasaurio, podemos describirlo como singularmente tonto, soberbio y arrogante, pues no entiende que son los Lisosomasaurios y otros como ellos quienes pagan su cheque mensual. A tal grado llega su arrogancia y soberbia que nunca recibe a ningún Lisosomasaurio para enterarse de viva voz del mal servicio que han sufrido. Son tan supìnamente ciegos que no se han dado cuenta que el puesto que ocupan, siendo el de mayor responsabilidad, también tendría que ser el de mayor compromiso. Por lo regular, el Lisosomasaurio nunca llega a tener un encuentro con el Arrogantosaurio; sin embargo es informado por el Hipocratesaurio o por el Complicesaurio de que la institución está en la mejor disposición de atenderlo, siempre y cuando pueda esperar “un momentito”.

Arrogantesaurio (nombre real: Amargasaurio).
El paciente lisosomal enfrenta al director general de la institución
Es entonces cuando nuestro amigo Lisosomasaurio, armándose de valor, tiene que enfrentar al jefe máximo de toda la institución, a quien en este caso llamaremos Máximus Negligentesaurio. Por supuesto, como es de esperarse, el Máximus Negligentesaurio nunca recibe al Lisosomasaurio, y aunque aquél también recibe su cheque gracias a las cuotas de todos los trabajadores, lo único que hace es ordenar a sus cientos de Complicesaurios que atiendan, dando largas, a nuestro pobre Lisosomasaurio.
Máximus Negligentesaurio (nombre real: Tojiangosaurio).
Aparece en escena un poderoso aliado de nuestro enfermo
El Justicierosaurio es llamado por los desgarradores gritos de desesperación del Lisosomasaurio, cuando se han enterado que otros como él han sido apoyados por este gran aliado de los enfermos. El Justicierosaurio ha sido el último recurso para muchos que han recorrido un penosísimo camino que no les había ofrecido respuesta positiva alguna. Entonces sucede lo que muchos de mis lectores se han estado imaginando: este poderoso amigo, el Justicierosaurio, hace pedazos a todos los malos saurios que han interrumpido el camino del Lisosomasaurio. A este Justicierosaurio le encanta comer saurios con sabores de negligencia, arrogancia, soberbia, indiferencia y falta de compromiso, por lo que normalmente… ¡se da un festín!

Justicierosaurio (nombre real: Tiranosaurio).
El mal funcionario es puesto en su lugar
Todos los grandes malosaurios que se interpusieron en el camino de nuestro Lisosomasaurio han sido reducidos a nada, y entonces se convierten en lo que lo que llamaremos un Diminutosaurio. Finalmente, los Lisososmasaurios reciben su tratamiento de remplazo enzimático, como debió haber sido desde el principio.

Diminutosaurio (nombre real: Epidendrosaurio).
Epílogo
Queridos lectores, este es un cuento que me permití relatarles porque yo soy un Lisosomasaurio que conozco muy bien este camino. Gracias a Dios, mi papá es un Justicierosaurio que nunca permitió ni permitirá que todos esos malosaurios dejen de cumplir con su trabajo. Mi Justicierosaurio no permitirá que nunca más en este país vuelva a morir un Lisosomasaurio sólo porque algún malosaurio no hizo su trabajo. Mi papá es el presidente del Proyecto Pide un Deseo México, institución de asistencia privada que ha salvado la vida de decenas de Lisosomasaurios. ¡Estoy orgulloso de él!
Claro que también hay buenosaurios en todas las instituciones de salud de México. Desafortunadamente, en el camino de los Lisosomasaurios es más probable encontrarse con algunos o todos los personajes de esta historia.
Por supuesto que estos animales reciben nuestro más querido respeto y nunca fue nuestra intención manchar su grata memoria con los comportamientos de funcionarios públicos de quinta que, desafortunadamente, no se han extinguido y que aún existen en nuestro país.
Carlos David Peña Aragón, Toto Totosaurio Únicus
David Peña es Presidente del patronato del Proyecto Pide un Deseo México, I.A.P.
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